martes, agosto 3

De vuelta...

Ya he vuelto de mis minis vacaciones. Han sido 5 días en Islantilla, Huelva. 5 días de playa, piscina, más playa y más piscina. La verdad es que estaba un poco harto al final y deseando volver. No sé si es que soy muy rutinario, si el dormir en otra cama me afecta o el no tener ordenador me pone nervioso. Pero tantas horas muertas y el hecho de estar ya cansado de tanto sol y tanta agua me hacían desear volver cuanto antes.
Bueno, en realidad tampoco es que estuviera muy agobiado allí, tiene su encanto. Los paseos por el pueblo de noche estaban bien. Me encantan los “puestos hippies” y allí había muchos. Básicamente eran casi todos sudamericanos, africanos y algunos chinos. Me he comprado un collar de estos que quedan ajustados al cuello, con el cordón negro y una punta de flecha de piedra de adorno. Me gusta especialmente por el aire prehistórico que tiene. Soy un aficionado a la paleoantropología, y este collar es como un vestigio de aquella época.
También me he puesto en la espalda, justo antes del cuello, un tatuaje de estos que duran un mes con un símbolo chino que significa “felicidad”. Como no podía ser menos, me lo hizo una mismísima china.
He añadido dos pulseras de cuerda más a mi muñeca derecha (tenía dos) y me he comprado un anillo con grabados aztecas en un puesto sudamericano; pero no sé porque motivo (¿humedad?) aquí en Sevilla me viene un poco más grande, así que me lo he quitado.
Pues creo que ya está todo. De vuelta a la rutina.
Este verano me he apuntado a clase de dibujo en una academia (la misma en la que trabajo), para poder aprobar el dibujo de primer curso que es mi pesadilla. Es una asignatura muy dura, y para poder ir a la playa tuve que perder una clase, y ahora me cuesta volver a ponerme el nivel del grupo. Que por cierto, hoy he ido a pagar y me han cobrado tan sólo la mitad de lo que vale la asignatura por trabajar allí. Un detallazo del dueño, Rafa.
Ya contaré más cosillas de las minis vacaciones….