miércoles, octubre 24

La escritura más antigua del mundo apunto de ser descrifrada

Con 5.000 años de antigüedad, el proto-Elamita (que posteriormente dio lugar al Elamita cuneiforme) es la escritura más antigua conocida aun sin descifrar. Pero unos investigadores de la Universidad de Oxford parece que están a punto de dar un paso importante en este misterio con miles de años de antigüedad.


El proto-elamita es el idioma más antiguo aun sin descifrar - Foto vía NCYT


El sistema de escritura proto-Elamita se usó en una amplia zona geográfica, que va desde Susa en el Oeste hasta Tepe Yahya en el Este, y quizás más allá. El grueso conocido de inscripciones está formado por alrededor de 1.600 tablillas, la mayor parte de ellas desenterradas en Susa.


Aunque el proto-Elamita permanece aun sin descifrar, el contenido de muchos textos se conoce. Esto es posible porque algunos signos, y en particular una mayoría de los signos numéricos, son préstamo directo del sistema de escritura de la vecina Mesopotamia, proto-cuneiforme. Además, una serie de signos proto-Elamitas son imágenes reales de los objetos que representan (pictogramas). Sin embargo, la mayoría de los signos proto-Elamitas son totalmente abstractos y su significado aun no es conocido.

Los proto-Elamitas

Incluso sin conocer todos los símbolos empleados, es posible saber el contexto de estos escritos de nuestros antepasados remotos. Eran tiempos difíciles. Era una sociedad agrícola simple, con una familia gobernante. Por debajo de ellos había una serie de personas con rango medio y por debajo de ellos la mayoría de trabajadores, que eran considerados poco más que ganado humano. Los gobernantes tenían títulos o nombres que reflejaban esta supremacía, como por ejemplo “Sr. Mil” para indicar el número de personas que había por debajo de él.

Como el sistema de numeración es ya conocido, se sabe que la mayoría de las tablillas son datos contables de propiedad y del estado. Es posible saber las raciones dadas a los trabajadores del campo: tenían una dieta de cebada, que podía ser aplastada y mezclada en una especie de gachas de avena, y bebían algo parecido a una cerveza débil. La cantidad de alimentos que recibían estos trabajadores del campo superaba por poco los niveles mínimos para no morir de hambre. Sin embargo, las personas de mayor estatus podían disfrutar de yogur  queso y miel. Tenían también cabras, ovejas y vacas. Para estas personas, la esperanza media de vida podía ser parecida a la nuestra. Sin embargo, la de los pobres, podía haber sido tan baja como la de los países más subdesarrollados de hoy.

El desciframiento

El secreto para conseguir un anhelado avance importante no es otro que un moderno equipo informático-fotográfico custodiado por el Dr. Dahl, de la Facultad de Estudios Orientales. El Dr. Dahl ha viajado con dicho equipo al Museo del Louvre en París donde está la mayor colección de tablillas con este tipo de escritura.


Una tablilla dentro de la cámara con los 76 sensores - Foto vía Maia Atlantis

Este dispositivo fotográfico, consta de una cúpula, en cuyo centro se coloca la tablilla y mediante 76 sensores fotográficos procesados por un ordenador es capaz de digitalizar la tablilla con una enorme precisión, revelando cualquier ranura o muesca en la superficie y permitiendo su posterior visionado desde cualquier ángulo posible.

Lo bueno de todo es que estas imágenes estarán disponibles online para todo aquel que desee consultarlas. La idea es que al publicar estas imágenes en abierto y con acceso público, se unan a su descifrado especialistas de todo el mundo, convirtiendo el descifrado en un trabajo de equipo con un constante intercambio de teorías.
El Dr. Dahl ha logrado descifrar 1.200 señales por separado, pero después de 10 años de estudios, aun queda mucho por conocer, incluso palabras tan básicas como “vaca” o “ganado” son aún desconocidas.

¿Por qué es el proto-Elamita tan difícil de descifrar?

Pues por varios motivos. En primer lugar, se han descubierto muchos errores en las tablillas originales, lo que dificulta encontrar patrones fiables. Esto es debido no sólo a errores puntuales de los escribas (un mal día lo tiene cualquiera), sino a una cultura donde no había tradición académica y los escribas no recibían una formación normalizada que les diera exactitud en sus escritos. Esto dio lugar a que esta escritura se degradara y desapareciera tan sólo unos cientos de años después.

Pero un segundo motivo por el que el proto-Elamita es tan difícil de descifrar, es que es diferente a cualquier otro tipo de escritura antigua. No hay textos bilingües que proporcionen claves útiles.

Además hay un tercer motivo: el proto-Elamita es un sistema de escritura – y no un lenguaje hablado – por lo que no hay manera de saber cómo sonaban las palabras de forma que nos pudieran proporcionar claves fonéticas.

Enigmas por resolver

Las tablillas tienen también sorpresas. A pesar de que hay un montón de representaciones de animales y criaturas míticas en ellas, no hay ningún tipo de representación humana, ni si siquiera una mano o un ojo... ¿un tabú cultural o religioso?

También sigue siendo un misterio para los expertos, como los proto-Elamitas tomaron prestado de Mesopotamia el concepto de escritura, y sin embargo el conjunto de símbolos empleados es totalmente diferente. ¿Porqué realizar la hazaña intelectual de tomar la escritura prestada de los vecinos y después reinventarla totalmente de forma local? Es un enigma por resolver.