viernes, mayo 31

Blitz: el ataque "relámpago" alemán

En ajedrez y Go hay un tipo de partida muy popular entre todo tipo de jugadores que se denominan blitz. Éstas son partidas jugadas muy rápidamente en las que prima más la intuición y capacidad de reacción que el análisis y la estrategia profunda. En un anterior post que analizábamos el peculiar deporte del Chessboxing, vimos que se empleaba esta modalidad tipo blitz en la partida de ajedrez que enfrentaba a los combatientes. Pero el termino blitz no tiene nada que ver con el ajedrez ni con el deporte. Es una palabra alemana que se traduce como "relámpago" y tenemos que retroceder a la Segunda Guerra mundial para conocer su historia.

Niños londinenses que han perdido su casa tras uno de los primeros blitz alemanes
- Foto vía Flickr -



El "error" de atacar Londres

La Luftwaffe alemana comenzó a bombardear fábricas de aviones y arsenales ingleses tras la caída de Francia en 1940. El objetivo era mermar a la RAF británica para posteriormente invadir el país. Pero el 24 de agosto de 1940 aconteció un incidente que pudo cambiar el curso de la guerra. Unos bombarderos alemanes estaban atacando objetivos militares en la desembocadura del Támesis cuando algunos de los aviones se desviaron sobre Londres y lanzaron algunas bombas en el este y noreste de la ciudad. Los alemanes se disculparon indicando que de trató de un error, pero los británicos lanzaron su propia venganza la noche siguiente alcanzando Berlín. Hitler entró en cólera y mandó atacar a las ciudades británicas más importantes tanto de día como de noche. El hecho de dejar los alemanes de atacar objetivos militares para centrarse en objetivos civiles hizo que las fuerzas aéreas británicas pudieran recuperarse ya que estaban casi vencidas al inicio de este incidente.

300 bombarderos y 600 cazas

Hitler no se andó con chiquitas y mandó a 300 bombarderos escoltados por 600 cazas en su primer ataque blitz el 7 de septiembre de 1940. Además, otros 180 bombarderos volvieron a atacar por la noche. Las defensas de Londres eran débiles y apenas pudieron oponer resistencia. En apenas 2 meses los alemanes atacaron con una media de 200 bombarderos diarios, lanzando más de 13.000 toneladas de explosivo y más de un millón de bombas incendiarias, sin sufrir apenas daños.

La catedral de St. Paul en Londres entre el humo y llamas tras un blitz alemán
- Foto vía Daily Mail-

Aunque Londres sufrió los mayores ataques (uno de ellos duró 6 horas) muchas otras ciudades británicas fueron bombardeadas. Curiosamente Oxford salió intacta ya que Hitler la tenía reservada como futura capital de la Gran Bretaña nazi.

En mayo de 1941 Hitler quería centrarse en su inminente invasión de la Unión Soviética y dio por finalizado el blitz sobre el Reino Unido con un último ataque el 10 de mayo de 1941 donde se dañó el Museo Británico, el Palacio de Westminster y el Palacio de St. James.

Se estima que fallecieron durante el blitz 43.000 civiles, que hubo 139.000 heridos y 1.000.000 de casas destruidas. Lo alemanes apenas perdieron 600 bombarderos (un 1,5%) y la mayoría fue por errores de sus pilotos.

Mermar la moral

Hitler creía que mediante un bombardeo masivo del Reino Unido debilitaría la moral de la población hasta el punto de conseguir un colapso gubernamental que facilitara la posterior invasión alemana. Se creía que la clase trabajadora se levantaría contra la clase rica para llevar acabo un revolución.

El Blitz Baedeker buscó con mayor ahínco la desmoralización de pueblo británico en una serie de bombardeos a partir de abril de 1942 en los que se atacaba ciudades de importancia estratégica. De hecho los bombardeos se centraban en los objetivos catalogados con 3 estrellas en una guía turística alemana llamada Bardeker -de ahí el nombre- por lo que se buscaba destruir principalmente iglesias y otros lugares públicos y turísticos.

Placa conmemorativa en la estación de metro de Balham -Londres- donde murieron
las personas que se refugiaban allí tras un ataque blitz el 14 de octubre de 1940
- Foto vía Geograph.org.uk -

A pesar de todo ello Hitler se equivocó. Aunque las visitas de la Reina al castigado barrio de East End no eran muy populares, los británicos lucieron estoicismo y resistieron el blitz. Se realizaron mejoras en las defensas durante el tiempo que duraron los ataques y el gobierno empleó con certeza la propaganda para resistir. Además, por primera vez en la historia se empezó a retransmitir en directo por radio una guerra cuando el corresponsal estadounidense Edward R. Murrow narraba en directo los bombardeos alemanes ante millones de oyentes de EE.UU. y Canadá que se pusieron en contra de los alemanes.

"La historia se repite. Ese es uno de los errores de la historia." - Charles Robert Darwin