miércoles, junio 19

La plaga gris: autorreplicación descontrolada de nanomáquinas

La nanotecnología es la ciencia y tecnología aplicadas a niveles de nanoescala, es decir, a niveles muy pequeños en los que se manejan directamente moléculas y átomos. Este tipo de tecnología se lleva estudiando ya muchos años y existe un consenso prácticamente generalizado entre expertos que consideran la nanotecnología como la próxima gran revolución industrial para el siglo XXI.
Sin embargo, algunos expertos advierten de un posible evento catastrófico si hay un mal uso de esta tecnología que podría llevarnos a la extinción o incluso a la destrucción del universo.

La nanotecnología será la próxima revolución industrial pero existen
riesgos que pueden implicar nuestra destrucción
- Foto vía StevenJMUK -


Grey goo: la plaga gris

El término inglés grey goo se suele traducir como plaga gris y fue utilizado por primera vez por el ingeniero y pionero de la nanotecnología K. Eric Drexler. El concepto trata sobre unas nanomáquinas que buscan autorreplicarse. Esto, usado como arma deliberada o por simple mutación, podría hacer que se replicaran sin control consumiendo para ello toda la materia viva de la Tierra (ecofagia). En un caso límite, incluso toda la materia del universo podría convertirse en una masa ingente de nanomáquinas replicándose.

Aunque la idea puede sonar a lejana ciencia ficción, lo cierto es que es un tema que algunos expertos han tenido en cuenta. Una tecnología capaz de autoreplicarse tendría que tener estas capacidades básicas: movilidad, capacidad de obtener materia prima, capacidad de fabricar nuevas piezas, capacidad de proporcionar una fuente de energía útil y ser capaz de programar nuevos miembros.

Según el citado K. Eric Drexler, un primer replicador podría ensamblar una copia suya en mil segundos. Entonces los dos replicadores otros dos más en los siguientes mil segundos. Esos cuatros construyen otros cuatro y así sucesivamente hasta que en un plazo de 10 horas hay 68.000 millones de replicadores. En menos de un día pesarían una tonelada, en menos de dos días tendrían el peso de la Tierra y en las 4 horas siguientes superarían la masa combinada del Sol y todos los planetas del sistema solar. Todo esto siempre y cuando haya materia prima suficiente, claro está.

Un robot autorreplicante de la serie de ciencia ficción Stargate SG-1
- Foto vía Live and Uncensored -

Nanoterrorismo

Existen serias discrepancias sobre si una plaga gris es posible. Si los nanorobots estuvieran hechos de material inorgánico, debería utilizar su propio metabolismo para utilizar toda su energía posible en trabajo efectivo mientras purifican y sintetizan los bloques necesarios para la autorreplicación, algo realmente complicado.

Ciertamente los estudios más modernos señalan que el riesgo de una plaga gris es muy remoto. De hecho el propio Drexler se ha desligado se su hipótesis sobre la plaga gris y se esfuerza ahora por enfocar el debate en otros riesgos de la nanotecnología, como el nanoterrorismo.

En cualquiera de los casos, la frase de Drexler en 1986 sigue teniendo validez: "No podemos permitir cierto tipo de accidentes".