jueves, junio 3

Cuento Inconcluso 4: La Bendición

Lo más increíble de todo era quizás que la extraña sensación de estar siendo observado por todas aquellas personas. Yo, Alan, estaba sentado allí en el parque, como siempre. La gente pasaba alrededor de mí, los niños juegan en los columpios, las madres pasean a sus hijos de la mano. Vale, todo como siempre, pero ¿porqué siento que todo el mundo me observa?.
La gente hace su vida normal, pero yo noto como estoy en el centro de algo. Quizás yo lo sea.