miércoles, enero 9

Entrevista a Carlos J. Brito


ENTREVISTA A CARLOS BRITO: "CON 40 AÑOS ME VEO EN EL INICIO DE MI AVENTURA FAMILIAR, CON MUJER, ALGÚN BENITO PEQUEÑO CON EL QUE IR AL BETIS Y TOMÁNDOME UNA CERVEZA CON MIS AMIGOS DE SIEMPRE"


Carlos Brito es un sevillano peculiar. Con más de media ingeniería técnica acabada prueba desde hace un año nueva experiencia en Italia por trabajo y por amor.



Resume tu vida en 5 ó 6 frases

De pequeño empecé a vivirla como un trotamundos, pasando por Sevilla, Huelva, algunos pueblos de Extremadura y en algunos periodos del año en Granada. Finalmente mi familia se instaló en Sevilla, donde he vivido casi toda mi vida en el campo, alejado de la ciudad y sin apenas amigos hasta el final de la adolescencia, ya que en mi colegio no gustaban los niños foráneos.
Fue en el instituto cuando comencé a relacionarme más con mis compañeros, hice un buen grupo de amigos y tuve la oportunidad de ser más sociable.
Sin embargo fue en mi periodo universitario donde más emociones y sobresaltos he tenido, no todos agradables por supuesto. Aparte de la experiencia académica, durante este periodo, he tenido la fortuna de encontrarme en el camino con una infinidad de personas a las cuales estaré siempre eternamente agradecido por haberme abierto las puertas de su amistad y las de una infinidad de aficiones y experiencias desconocidas para mí.
Actualmente me encuentro inmerso en una nueva etapa de mi vida en Italia, a dos mil kilómetros de mi Sevilla natal, junto a mi chica y con un nuevo trabajo. Vivo feliz en un apartamento de 40 metros cuadrados, tengo un vecino que me despierta cada mañana tocando el saxofón, adoro a la familia de mi novia, al gato de mi suegra y procuro escapar de la ciudad cada fin de semana…seguramente sean estas cosas cotidianas las que me han hecho engordar 8 kilos.

Cuando eras un niño, ¿qué querías ser de adulto? ¿Has cumplido algún sueño de la infancia?

De pequeño siempre soñé en ser un gran jugador de fútbol, como muchos otros niños de mi generación, 40 minutos diarios de cada día estaban reservados a la serie Campeones (Oliver y Benji). Entrenaba muchos días en el jardín de casa, pero un equipo de un jugador no daba para mucho.
Por otra parte, he conseguido realizar muchos sueños, ir a la universidad, viajar a otros países, subir una montaña, bajar por un río, volar (aunque sea en un avión), salir por el túnel de vestuarios del Real Betis y pisar el césped…¡infinidad de cosas! Aunque uno de los sueños más deseados que tenía de niño era el de tener amigos y puedo decir que sobradamente se ha hecho realidad.

Hablar de Brito es hablar de multi-aficciones: Go, teatro, rugby, magia.... dinos ¿en cuántos "fregaos" te has metido en los últimos años y con qué momentos te quedas?

Pues la verdad es que si, he aprovechado cada instante para realizar todo aquello que antes no podía, exprimiendo todos los recursos y energías a mi alcance.
El Go lo conocí en el instituto, pero no fue hasta que un día, mi amigo Beret, me convenció a montar el club Ubicuo Ki in, que resultó ser uno de los clubes más importantes de España, y fue donde cultivé esta afición. La aventura nos llevó a ambos a ser Vicepresidentes de la Asociación Española de Go y aún no hemos dicho la última palabra en este mundillo.
Más tarde me aficioné de rebote al teatro con el club de la facultad, cosa que recomiendo a todos aquellos que tengan miedo a hablar en público. Me pillaron en unas escaleras porque necesitaban con urgencia a alguien que recitara dos frases y no me pude negar, así empezó mi vida de artista. Recuerdo con especial cariño a mis compañeros y a aquellas actuaciones en las que, a veces, nos veíamos obligados a improvisar cuando alguno se saltaba el guión, un subidón de adrenalina. También fue toda una experiencia actuar en la obra “Jesucristo Superstar”, que terminó siendo todo un éxito (en 3 días actuamos para más de 2000 personas).
Un día, tras recoger un balón lanzado intencionadamente hacia mí en la calle, me vi involucrado en el equipo de rugby de la escuela, donde tuve la oportunidad de descubrir un deporte con unos valores admirables de respeto y compañerismo. También conservo buenos amigos de esta etapa.
Mi involucración con el Aula de Cultura de la facultad ha sido el gran detonante de una gran variedad de aficiones, hasta el punto de ser varios años el delegado del aula.
Apuntillo y no dejo en el tintero la “fiebre” de las Magic que provocó Tarek, donde caímos casi todos los que le conocimos.
Por último pasé por la magia, afición que aún espero ir alimentando y muy útil en las cenas de Navidad y reunión de amigos.

Puede que muchos consideren que ha sido una pérdida de tiempo, pero con cada cosa que he aprendido relacionada con el arte, la cultura y los deportes, han supuesto a su vez un estudio, una implicación y trabajo que creo que me han enriquecido como persona y han proporcionado un extra de plenitud a mi vida que me han sacado una sonrisa cuando las cosas no me iban bastante bien. Por cada torneo organizado me he sentido parte de algo grande…por cada ensayo marcado, montaña escalada o rio atravesado me he sentido un gran deportista por un instante…por cada aplauso tras el cierre del telón me sentí orgulloso de lo transmitido…por cada boca de asombro ante lo imposible…yo también he llegado a creer en la magia.

¿Alguna anécdota o recuerdo especial que quieras compartir sobre estas aficiones?

Anécdotas hay una infinidad, y dado que todas son especiales, voy a comentar la última.
Resulta que cada año, si es posible, mis amigos y yo intentamos organizar alguna actividad de aventura. Entre ellas está la subida al Torrecilla, el pico más alto de Andalucía Occidental.
Pues bien, resulta que, a principios de 2011, subimos a dicha montaña. En la mochila portábamos un “tapper” que compré previamente en un chino cerca de la facultad, con la intención de dejarlo enterrado en la cima, donde nadie pudiera jamás encontrarlo y dejar en él un registro de nuestras subidas.
Ayer nos volvimos a ver las caras Beret, David y yo, para volver a realizar el ascenso. Una vez arriba, no con poco esfuerzo (Beret 103 Kg, David 93 Kg y yo 88 Kg, y cada día más viejos), busqué el tapper que dejamos lapidado a 80 pasos de la cima 2 años antes, y lo encontré.
¡Pero ya no era el mismo!, Era nuestro taper sí, pero ahora ¡convertido en “geocaché”! Alguien que subió hace dos años lo encontró, lo marcó, etiquetó y dejo localizado por GPS para que todos los montañeros que lo encuentren dejen ahí sus recuerdos, intercambien objetos o realicen una misión. El tapper estaba repleto de notas en varios idiomas y multitud de objetos, entre ellos una moneda que tenía la misión de viajar por los picos más altos del mundo. Todo por lo visto quedará registrado en internet ¿quién se lo hubiera imaginado?

¿Qué/quién es BokK y qué significa?

Cuando estaba en el instituto, entablé amistad con varios compañeros que eran muy aficionados a la música, la pintura y el hip-hop. Después de varias salidas y aventurillas con mis nuevos amigos, descubrí que cada uno tenía una firma o nick con el que firmaban sus obras o identificaban a uno de sus amigos. Un día, cuando estábamos en un paso bajo tierra de una carretera, uno de ellos sacó un spray para firmar en la pared. Aquel sitio apestaba como 100 gatos muertos, el pis y la caca de perro eran la decoración de paredes y suelos. Mis amigos firmaron aquella pared y como sólo faltaba yo, me invitaron a que yo también lo hiciera. No tenía ni idea de qué escribir, nunca antes lo había hecho. Finalmente, ante aquel espectáculo, sólo se me ocurrió firmar con lo primero que se me vino a la cabeza: “veo caca”.
Más tarde, un amigo me hizo un diseño con aquella firma, que conservo a día de hoy decorando la parte trasera de la puerta de mi habitación.
Todavía habrá quien piense que soy un cateto y que no se escribir “libro” en inglés…

Has dedicado media vida a los voltios y amperios: estudiaste electricidad en formación profesional y después en la ingeniería técnica, ¿la echas de menos? ¿Cuál sería tu trabajo ideal en este campo?

Pues sí que he empalmado más de un cable y sigo haciéndolo. Lo cual no me ha dado el tiempo de que eche de menos el tacto del cortahílos. En cuanto al tema ingenieril, me encantaría trabajar en algo relacionado con el diseño de instalaciones y nuevas aplicaciones de la energía eléctrica. Nuevas técnicas de generación, aplicación de nuevas tecnologías, etc.

¿Qué echas de menos de tú vida de universitario?

Mis amigos sobre todo, ya que con el trabajo apenas nos vemos. Pero también eran divertidas e interesantes algunas clases. Y digo algunas clases, porque creo que el sistema educativo universitario da mucho que desear. Creo que muchos grandes talentos se han ido por la puerta de atrás aburridos por la exigencia en algunas materias de escasa utilidad técnica o el capricho de algún que otro profesor. La universidad actual crea más calculadoras humanas y “apruebaexámenes” que a auténticos ingenieros.

Volvemos a tu inicios en la Politécnica de Sevilla...¿por qué un día decidiste entrar en delegación de alumnos y no volviste a salir de allí?

Entré porque un compañero quería apuntarse a un torneo de un juego de estrategia, en apenas una semana ya conocí a Beret y más tarde a Alcón, Marcelo…y se enredó la cosa, de lo cual me alegro porque tanto ellos como muchos de los que han ido sumándose después son hoy día grandes amigos míos y es lo que me mantuvo allí tanto tiempo.

Ahora vives en el norte de Italia, ¿qué echas de menos de España y qué es lo que más te gusta de tu nueva vida allí?

De España echo de menos algunas de nuestras costumbres (la cervecita, la tapa…el Betis). Pequeñas cosas que no me puedo permitir en una ciudad como Milán, en la que una cerveza te cuesta 5 euros y el clima no siempre acompaña para estar fuera. Sin embargo, tengo que decir que la comida es estupenda y al salir de la ciudad te encuentras con un país lleno de historia y paisajes alucinantes. Italia me ha acogido con los brazos abiertos desde el primer día, tanto en lo personal como en el ámbito laboral, por lo que estoy muy contento.

Tres cosas que te gusten de los italianos

La importancia que le dan a la familia, su hospitalidad y su simpatía.

Tres cosas que no te gusten de los italianos

Su forma de conducir, la verborrea cuando quieren adornar algo y la capacidad que tienen de tomarte el pelo.

Trabajas como Community Manager para Fubles.com, dinos, ¿cómo llegaste ahí? ¿En qué consiste tu trabajo?

Pues llegué gracias a que mi novia trabajaba en el departamento de marketing de la plataforma. Dado que estaban en pleno lanzamiento en España y el hecho de vivir en una ciudad importante como Sevilla fueron suficientes para que la dirección de Fubles se fijara en mí. Además, sabían que yo formaba parte del organigrama de una facultad, como delegado de cultura, así que les parecí una persona a tantear. Más tarde me probaron con una serie de objetivos a cumplir y finalmente parece ser que han decidido que soy la persona justa para gestionar Fubles en España.
Para saber en qué consiste mi trabajo habría que comprender primero qué es Fubles, lo resumiré en pocas palabras y el resto os lo dejo a vosotros. Fubles viene a ser al deporte lo que el Facebook a la comunicación, o quizás más. Es una red social para el deporte, en la cual los deportistas pueden buscar u organizar sus eventos deportivos (partidos de fútbol, basket, tenis, etc). El sistema les permite encontrarse con gran facilidad en el campo, sin los típicos problemas de organización (telefonadas, miles de mails, gente que falta a última hora, etc.).
Mi trabajo consiste en ampliar y asistir a la comunidad. No es tarea fácil, ya que Fubles apenas invierte en publicidad y todo el crecimiento y funcionalidades se deben en gran medida a la experiencia y ayuda de los miles de deportistas que la usan cada día.
Gracias a mi condición de administrador del portal, puedo ayudar a los usuarios a la hora de resolver problemas técnicos, responder a sus dudas, ayudarles para llenar un partido y ejercer de enlace con el departamento de programación y desarrollo. Además, trabajo junto al departamento de marketing y publicidad, con el que barajamos las diferentes oportunidades y proyectos con marcas y sponsors interesados en trabajar con nosotros.

Imagino que la idea de finalizar la carrera nunca se abandona, pero trabajando y en la lejanía todo es mucho más difícil ¿qué sensaciones tienes al respecto? ¿Cómo ves la posibilidad real de abandonar?

Por mi cabeza no me planteo la opción del abandono. Hace mucho tiempo que sabía que no la iba a terminar en el tiempo esperado, la vida no transcurre igual para todos y los que me conocen en la intimidad saben a qué me refiero, por lo que me lo tomo con calma. En estos tiempos, tener un trabajo digno se antoja difícil por muy diplomado que seas, por lo que mi prioridad es abrirme un hueco en el mercado laboral e ir terminando mi carrera poco a poco. Las oportunidades hay que saber aprovecharlas y creo que Fubles, aunque no pertenezca al ámbito de mi rama profesional, puede ser una gran experiencia.

¿Dónde y cómo te ves cuando tengas 40 años?

Espero que trabajando con la odiosa pero tan deseada corbata. Mejor situado que hoy y con la tranquilidad suficiente como para crear mis propios proyectos. En el inicio de mi aventura familiar, mujer, algún Benito pequeño con el que ir al Betis de vez en cuando y tomándome una cerveza con mis amigos de siempre.

¿Recuerdas como conociste al autor de este blog?

Del primer apretón de manos no me acuerdo con claridad, pero de lo que si estoy seguro es de que fue en Delegación de Alumnos de la Escuela Universitaria Politécnica a principios del curso 2001/2002.
Lo conocí porque estaba interesado en los juegos de estrategia y me propuso crear el club de Go de la facultad. Una de las primeras “aventuras” en las que me ha acabado enrolando, cosa fácil, todo hay que decirlo.
Con él he subido montañas, atravesado cuevas kilométricas, descendido barrancos, animado hasta dejarme la voz en más de un ciento de partidos del Betis, viajado a más de una ciudad con el planing de viaje más “pro” que jamás haya podido ver, visto las películas más absurdas jamás rodadas, festejado la despedida de soltero más prolongada de mis amigos, escuchado las ideas y anécdotas con las que más he reído…tantas cosas que le convierten en una de esas personas especiales que no olvidaré jamás y al cual agradezco que me haga disfrutar de su amistad. Él ya sabe que cuenta con la mía.

¿Cuántos países has visitado?

Contemos: Portugal, Francia, Alemania, Bélgica, Suiza, Italia y Túnez.
Y este año ya tengo programados Austria e Inglaterra y aún no he decidido si cruzaré el charco con mi novia para visitar Méjico, Estados Unidos, Puerto Rico o el Canadá.

¿Te plantearías irte a vivir indefinidamente a un país de otro continente?

En esta vida nunca se sabe las necesidades u oportunidades que te pueden llevar a abandonar Europa, pero si así fuera, no tendría ningún miedo. Parte de mi familia se marcha ahora indefinidamente a Canadá, lo que es una muestra de la facilidad que hay hoy en día para trasladarte a la otra parte del mundo.
Eso sí, por lo que he visto y visitado por el momento, la calidad de vida que te ofrece Andalucía es verdaderamente difícil de conseguir. Lástima que no haya trabajo.

¿Trabajarías en un empleo que te exigiera 12 horas de dedicación diaria?

Prácticamente ya lo hago. Y lo haré siempre que lo necesite o crea que lo merezca. Fubles me ocupa tiempo hasta cuando estoy cenando en casa o cuando estoy recostado en la cama antes de dormir. Es un mercado de partidos abierto las 24 horas del día.

¿Eres feliz? 


Mucho. Por una vez, me siento tranquilo. Y se que gran parte de esa felicidad se debe a la persona que tengo a mi lado y por la cual me encuentro hoy día viviendo en Italia. Gracias a Elena Orlandini, que un día decidió viajar “low cost” a Sevilla, entrar en el pub donde yo trabajaba e invitarme a visitar Milán. Me costó lo suyo conquistarla, tuve que explotar un preservativo con la cabeza, chatear más de una noche, varias videoconferencias en spanglish y volar con Ryanair hasta Milán para engañarla y que pensara que soy el hombre de su vida. Quién sabe, quizás lo sea y esto no sea sólo el inicio de un sueño fantástico.