viernes, abril 12

La glaciación que convirtió a la Tierra en una bola de nieve

Hace 716,5 millones de años, en la mayor glaciación que ha conocido este planeta -la glaciación Sturtian-, toda el agua estaba en forma de hielo. Los glaciares dominaban todo el planeta, con temperaturas medias de -80ºC en los polos y -20ºC en el ecuador. La Tierra era una gran bola blanca brillante (debido a un gran albedo) que orbitaba el sol en completo silencio, ya que no había ninguna forma de vida sobre su superficie.

Hace 716,5 millones de años la glaciación Sturtian cubrió todo el planeta de hielo
- Foto vía ABC -


El inicio de la congelación planetaria

Rodinia era un supercontinente que acaparaba toda la tierra emergida de nuestro planeta. Había empezado a facturarse hace poco más de 80 millones de años, debido a movimientos magmáticos en la superficie terrestre que conllevó además una gran actividad volcánica. Debido a esto, aumento de forma importante la cantidad de vapor en el aire y las lluvias torrenciales.

El supercontinente Rodinia
- Foto vía John Goodge -

Todo esto implicó una drástica reducción del CO2, ya que toda la lava emergida formaba superficies basálticas que consumen mucho carbono. Debido también a la grandes lluvias, se produjo una gran erosión de las rocas continentales almacenando una gran parte del gas carbónico bajo la superficie de los océanos bajo forma de carbonatos. El CO2, es el responsable del efecto invernadero, por lo que al disminuir éste, bajó la temperatura global del planeta, formándose grandes extensiones de hielo que reflejaban con gran intensidad la radiación solar (mayor albedo), provocando a su vez una mayor caída de la temperatura.

Precisamente debido a éste alto albedo del hielo, se estima que si los glaciares del mar alguna vez llegaran a los 30 grados de latitud del ecuador, todo el océano se congelaría rápidamente. Este efecto en cadena consiguió que en un plazo de unos mil años todo el planeta fuera una gran bola de nieve.

Curiosamente, este descenso del gas carbónico se situó en niveles similares a los actuales. Pero hay que tener en cuenta que en esa época el Sol era un 6% más débil, por lo que la Tierra necesitaba mayores gases de efecto invernadero que los actuales para tener temperaturas habitables.

La gran bola de nieve

Debido al alto albedo del hielo, si los glaciares del mar alguna vez llegaran
a los 30 grados de latitud del ecuador, todo el océano se congelaría en poco tiempo

En plena glaciación Sturtian tenemos una temperatura media global de -50ºC. Los océanos están cubiertos por capas de 1 km de grosor de hielo. Los análisis de rocas en el territorio del Yukón (Canadá), han mostrado depósitos glaciares y otros signos de glaciación de la época Sturtian, fechada en el periodo de hace 760-700 millones de años. Pero estas rocas de Yukón no estaban en la latitud ni altura en la que se encuentran ahora: en un análisis del magnetismo y composición se demostró que estas rocas se encontraban a nivel del mar y en los trópicos hace 716,5 millones de años.

La única vida que existe en todo el planeta -pequeños microorganismos- se encuentran en los fondos marinos junto a los manantiales termales, única fuente de calor en todo el globo terráqueo. En la superficie el aire frío y seco detiene el crecimiento de los glaciares terrestres y forma gigantescos desiertos nivales.

La bola se derrite

Hasta hace poco había discrepancias de si el planeta seria capaz de rehacerse tras una glaciación como la de Sturtian. Recientes estudios e investigaciones han teorizado sobre como pudo empezar a derretirse la gran bola de nieve. El continuo movimiento de las placas tectónicas hizo que de nuevo una gran actividad volcánica azotara globalmente el planeta desprendiendo enormes cantidades de CO2 y produciendo un nuevo efecto invernadero que calentaría el planeta. En 10 millones de años de intensa actividad volcánica, la concentración de dióxido de carbono en atmósfera se había multiplicado por mil.

Con el deshielo de los océanos tropicales, al agua del mar se evapora y junto al dióxido de carbono, refuerza el efecto invernadero. En apenas unos siglos, pasamos de un mundo helado a un clima con temperaturas de 50ºC de media y tórridas lluvias.

Se acaba el periodo Criogénico y comienza el periodo Ediacárico, con un nuevo supercontinente llamado Pannotia.