jueves, julio 18

Bután: el país corrompido por la televisión

En plena  cordillera del Himalaya, entre China y la India, se halla un pequeño país budista algo más pequeño que Suiza llamado Reino de Bután ( འབྲུག་ རྒྱལ་ཁབ་). Con menos de 1 millón de habitantes, este país ha sido uno de los lugares más aislados del mundo. De hecho, los extranjeros tenían prohibido entrar hasta 1980 y sólo era visitado por mandatarios de otros países invitados directamente por el Rey. Pero Bután no es un país reprimido: en vez de manejar el conocido PIB (Producto Interior Bruto) que manejan todos los países, los butaneses miden la FNB, la Felicidad Nacional Bruta, cuyo gobierno se encarga de mantener lo más alta posible. No obstante, la entrada de la televisión en 1999 está cambiando negativamente las cosas.

El monasterio Takshang o "nido del tigre" en Bután
- Foto vía Boston.com -

Un país sin tabaco

Actualmente se permite la entrada de extranjeros previo pago de 220$ por día de estancia. Y es que en Bután se cuida mucho el medioambiente y no se quiere que los extranjeros lo dañen al igual que han hecho con la vecina Nepal. 

En 1983 se inauguró su primer y único aeropuerto en la ciudad de Paro. En Bután no hay semáforos ni cajeros automáticos. De hecho, Bután es el único país del mundo donde está totalmente prohibido fumar. La mayor parte de sus habitantes no tiene apellidos, ya que sólo la familia real tiene ese privilegio. Por contra, se le suelen poner 2 ó 3 nombres a los niños que además son indiferentes entre hombres y mujeres.

El cuarto Rey de Bután -conocido como cuarto Rey Dragón-, Jigme Singye Wangchuck , quizo preparar a su país para una progresiva salida al exterior y modernización. Educado entre Bután y Reino Unido, redujo los poderes absolutos de la monarquía y abolió la ley que prohibía mirar directamente a los ojos al monarca y redujo las 9 reverencias que había que hacerle a una sola. Sin embargo, para reforzar la identidad nacional decretó por ley que todos los habitantes debían vestir el traje tradicional que data del s.XIV en público.

Jigme Khesar Namgyal Wangchuck siendo coronado por su padre en 2008
- Foto vía Boston.com -

Pero el hecho más significativo lo realizó en 1999 cuando abrió al país a la televisión y a internet, siendo de hecho el último país del mundo en hacerlo. Después de más de 10 años de televisión en Bután parece que el mundo occidental no tiene nada bueno que aportar al pequeño país del Himalaya. Índices de crimen, alcoholismo y embarazos no deseados en adolescentes se han disparado desde que hay televisión en el país. Cierto es que lo niveles son insignificantes con respecto a países occidentales, pero su aumento es real especialmente entre los más jóvenes. El canal ESPN y la lucha libre es lo más visto en televisión.

A pesar de este lento pero constante cambio cultural Bután fue en el año 2007 la segunda economía de mayor crecimiento del mundo. La educación pública y gratuita está instaurada en todo el país. En un estudio del año 2005, sólo un 3% de la población expresó no sentirse feliz.

Familia butanesa posando con los productos que cultivan
- Foto vía BTC -

En el año 2007 el Rey Jigme Singye Wangchuck decide instaurar definitivamente una democracia en Bután eliminando casi todos los poderes reales y redactando una constitución. Un comité especialmente designado estudió más de 100 constituciones extranjeras y se inspiraron especialmente en la española, que es una monarquía constitucional similar a lo que querían ellos instaurar. Se creó un borrador que se hizo público a nivel nacional e internacional -con muy buenas críticas- y se realizaron las primeras elecciones parlamentarias del país en 2008. Poco después el Rey abdicó en favor de su hijo Jigme Khesar Namgyal Wangchuck que pasó a ser el nuevo rey de la monarquía parlamentaria de Bután