martes, septiembre 2

La Guerra Negra: el genocidio de Tasmania

A comienzos del siglo XIX los colonos ingleses y los aborígenes de Tasmania estuvieron enfrentados en una serie de conflictos y masacres que terminaron con la extinción de todo el grupo étnico aborigen. Aunque nunca fue oficialmente una "guerra" como tal, el conflicto tasmano es considerado un autentico genocidio promovido y recompensado por el gobierno británico. Genocidio que quedó totalmente impune.

Los aborígenes tasmanos fueron exterminados por los colonos británicos en un genocidio totalmente impune
- Foto vía Wikipedia -

La tierra de Van Diemen

Tasmania es una isla situada a unos 240 km al sureste de Australia. Separada del continente tras la última glaciación hace unos 10.000 años, sus habitantes vivieron completamente aislados hasta que el 24 de noviembre de 1642 fueron visitados por el explorador Abel Tasman, que bautizó a la isla como Tierra de Van Diemen en honor al patrocinador de su viaje.

Aborigen tasmano
- Foto vía Wikipedia -
Se sabe que por el aislamiento y el reducido tamaño de la isla, los aborígenes de Tasmania eran uno de los grupos humanos con la cultura material más simple conocida hasta la fecha. Según relataron los primeros colonos de la isla, los aborígenes eran poco agraciados y de estatura baja, con una media de 1,60 metros. Andaban desnudos y llevaban el cuerpo cubierto de cicatrices simétricas. Vivían de forma nómada y no conocían la domesticación de animales ni el uso de la agricultura. Ni siquiera los tasmanos de la costa se alimentaban de pescado, ya que no sabían pescar. Su sociedad no conocía rangos jerárquicos y los hombres más valientes en la guerra o caza se convertían en jefes. Practicaban la poligamia y sus refugios eran simples refugios de ramas.

Inicio de las hostilidades

El 3 de mayo de 1804 un grupo de al menos 300 aborígenes asaltó un asentamiento británico en la isla. Los británicos hablaron de ataque premeditado en el que los indígenas terminaron huyendo masacrados al no poder combatir contra las modernas armas de pólvora inglesas. El motivo del ataque parece ser debido a que los aborígenes descubrieron que algunos de los colonos habían estado cazando canguros.

En estos primeros años de colonización las hostilidades entre los colonos y los aborígenes fueron a más. Conflictos esporádicos causados en general sobre los recursos alimenticios, los tratos crueles y la matanza de nativos, el secuestro de mujeres y niños aborígenes como parejas sexuales y sirvientes y la expansión de la ganadería por el británicos.

El 1 de diciembre del año 1826 el Colonial Times de Tasmania publicaba esto (letras en mayúscula originales del periódico):

"Lo decimos inequívocamente LA DEFENSA PROPIA ES LA PRIMERA LEY DE LA NATURALEZA. EL GOBIERNO TIENE QUE RETIRAR A LOS NATIVOS -- SI NO, ¡SERÁN CAZADOS COMO ANIMALES SALVAJES Y DESTRUIDOS!

(Colonial Times and Tasmanian Advertiser, 1 de diciembre de 1826, nº 552, pág. 2.)

La situación se había vuelto insostenible y ya no había vuelta atrás.

Algunos de los últimos tasmanos de sangre pura (a la derecha la última superviviente)
- Foto vía Wikipedia -
Ley marcial

En 1828, coincidiendo con las proclamación de un nuevo gobernador británico en Tasmania, se declara un ley marcial en la isla. Se expulsa a los aborígenes de los territorios ocupados por los colonos autorizándoles sólo a atravesarlos una vez al año para ir a pescar en las costas, provistos de un pasaporte expedido para la causa. Se autorizó a disparar a cualquier aborigen que se resistiese pero también se indicó que el uso de armas debía ser el último recurso.

Dos años más tarde, en 1830, el gobierno ofreció una recompensa de 5 libras esterlinas por adulto y 2 libras por niño, por los aborígenes que habían sido capturados con vida, aclarando que las recompensas eran sólo por los aborígenes capturados que hubieran participado en alguna agresión a barrios de ingleses asentados y que los colonos (o convictos) que salieran en la búsqueda y capturasen a "nativos inofensivos en distancias remotas y sin colonizar del territorio" no recibiría recompensa alguna.

Rendición y exilio

Para el año 1833, casi la totalidad de los aborígenes de Tasmania (unos 220 aborígenes) se rindieron con la garantía de ser protegidos y provistos por el gobierno británico. Fueron exiliados a la cercana isla de Flinders, donde por culpa de las enfermedades europeas fueron reduciendo poco a poco su número. En 1835 la población estaba por debajo de 150 y en 1847 se decidió enviar los últimos 47 supervivientes de nuevo a la isla de Tasmania, a una zona del sur llamada Oyster Cove.

La última aborigen

Trugernanner, la última aborigen tasmana
de sangre pura en 1866.
- Foto vía Wikipedia -
En 1876 murió la considerada última aborigen de sangre pura. De nombre Trugernanner (también conocida como Truganini), era hija de uno de los jefes de la isla. Antes de cumplir 18 años ya había visto a su madre morir apuñalada por unos cazadores de ballenas. Su primera pareja murió ahogada mientras intentaba salvarla de ser raptada y su hermana fue raptada y asesinada.

Antes de morir expresó su deseo de que sus cenizas fueran esparcidas en un canal del sureste de la isla, pero su cuerpo usado con fines científicos. Su esqueleto fue expuesto hasta 1976 (justo en el centenario de su muerte) en el Royal Society of Tasmania, Tuvieron que pasar 100 años para que sus restos fueran cremados y sus cenizas esparcidas según sus deseos.

En 1997 y en el año 2002, se devolvieron el collar y brazalete de Trugernanner así como restos de su piel y pelo a la isla de Tasmania. Se cree que existen hasta 50.000 muestras orgánicas de aborígenes tasmanos y australianos en instituciones médicas y científicas alrededor del mundo.

Por supuesto, el gobierno británico jamás ha pedido perdón por este genocidio y los invasores ingleses no solo no fueron juzgados, sino que usurparon con impunidad el territorio de sus víctimas.

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_negra
http://www.monografias.com/trabajos94/genocidios-impunes-impunidad-subsuelo-perversion-humana/genocidios-impunes-impunidad-subsuelo-perversion-humana.shtml#laguerrana