miércoles, junio 12

¿Cuáles son las rocas más antiguas del planeta?

Hace aproximadamente 4600 millones de años, en el lugar donde ahora estamos nosotros había una gigantesca nube de gas, rocas y polvo en rotación con restos del Big Bang que aconteció 9130 millones de años antes. Algo hizo que el momento angular de la gigantesca nube aumentara considerablemente. Posiblemente la explosión de una supernova cercana envió una onda de choque lo suficientemente fuerte para crear este momento angular. A medida que aumentaba la rotación e inercia de la nube, ésta se aplanó creando un disco protoplanetario que hizo que la mayor parte de la masa se acumulara en el centro calentándose. La enorme energía cinética en el centro aumentó aún más la temperatura y empezaron a fusionar nuclearmente los átomos de hidrógeno a helio creando una nueva estrella: el Sol.

Las rocas accesibles más antiguas del planeta en Nuvvuagittuq -Canadá- con 4.280 millones de años
- Foto vía CRPG -

Tierra fundida

La gravedad de la nueva y joven estrella hizo que el resto de polvo y partículas del disco protoplanetario se segmentara en anillos y sus pedazos más grandes chocaran creando cada vez grupos más grandes que acabarían formando planetas. A unos 150 millones de kilómetros de esta nueva estrella, uno de los nuevos planteas creados fue la Tierra.

Se estima que el proceso de creación duró entre 10 y 20 millones de años. Inicialmente la Tierra era una masa incandescente cuya corteza exterior se mantenía fundida por el el calor del interior. La gran actividad volcánica fue generando gases que envolvieron al planeta con una atmósfera primigenia. A partir del oxígeno y el hidrógeno se generaba vapor de agua que al ascender a la atmósfera de condensaba creando las primeras lluvias que enfriaron la corteza terrestre hasta volverla sólida.

Las rocas más antiguas

Es muy difícil encontrar rocas de la corteza terrestre primitiva ya que han sido tragados en su mayoría al interior del planeta por el movimiento de las placas téctonicas durante varios miles de millones de años. No obstante parece que aun queda una zona en el planeta donde podemos encontrar restos del origen de nuestro planeta: Canadá.

Hay un extenso paraje rocoso al oeste de la bahía de Quebec llamado Nuvvuagittuq. Este lugar es conocido desde hace años por tener rocas muy antiguas y en concreto un tipo de piedra llamado diorita la cual, mediante un estudio detallado de la variación de la composición isotópica de algunos elementos magnéticos como el neodimio o samario, se ha estimado una edad entre 3.800 y 4.280 millones de años, lo que las convierte en las rocas más antiguas jamás encontradas.

Roca de Acasta Gneiss, consideradas de las más antiguas del planeta con 4.031 millones de años
- Foto vía Maitri -
Estas dioritas de Quebec compiten por el puesto de piedras más antiguas con las Acasta Gneiss, un afloramiento rocoso en una isla del noroeste canadiense que mediante datación radiométrica de los cristales de circón se han datado entre 3.580 y 4.031 millones de años. Como el método de datación entre ambas rocas (Quebec y Acasta Gneiss) es diferente, existen discrepancias en los expertos sobre cual es la más antigua. En cualquiera de los casos, parece que ambas pertenecen a un planeta primigenio recién formado y carente de vida.

La Tierra original

Pero si realmente queremos ver un trozo de la primera corteza que se enfrió y que recibió los rayos de un joven -y más pequeño- Sol, las primeras gotas de agua formadas en la Tierra e ¡incluso antes de que existiera la Luna!, podemos ir a la Isla de Baffin, en al ártico canadiense. Pero desgraciadamente no vamos a encontrar en la isla rocas de más de 60 millones de años. El tesoro geológico se encuentra bajo la isla, donde los científicos han determinado que existe toda una región intacta de la original corteza terrestre que ha logrado escapar a millones de años actividad geológica y de erosión.

Bajo la Isla de Baffin (Canadá) se encuentra un manto rocoso formado incluso antes que la propia Luna
- Foto vía Mike Beauregard -

El descubrimiento se ha llevado cabo ya que se ha detectado una inusual cantidad de helio-3 en la rocas de la Isla de Baffin. El 99% de todo el helio que se encuentra en la Tierra es helio-4 de la descomposición radiactiva del uranio y el torio del interior del planeta. Por lo que esta cantidad de helio-3 indica que bajo la Isla de Baffin hay un manto que no ha perdido su helio-3 original al no experimentar la diferenciación química del resto del manto terrestre. La datación de esta zona se estima entre 4.450 y 4.550 millones de años, apenas de 50 millones de años después de formarse la Tierra.

Unos datos sin precedentes sobre la formación geológica de nuestro planeta.